sábado, 3 de diciembre de 2016

Proyecto final

1.    CASO ELEGIDO
El caso elegido es el número 4. Se trata de un grupo de 31 alumnos/as, con una edad media de 15 años, de los cuales el 45% son chicas y el 55% chicos.
Según la información que se nos proporciona, en general, el grupo se siente bien en su clase y tienen bastantes amigos. Sin embargo, se detectan algunos conflictos entre los compañeros de clase, manifestando que resulta algo difícil estudiar debido a cierta intranquilidad y desorden para dar clase.
Tres compañeros de clase han informado que ALUMNO 3 se encuentra en una situación de riesgo de acoso escolar. No le suelen insultar o intimidar ni molestar por internet o el móvil y parece ser que nunca ha sido maltratado físicamente. Sin embargo sí sufre aislamiento, rechazo y comienza a recibir ciertas conductas verbales agresivas.
Estos 3 testigos manifiestan que el ALUMNO 3, es un alumno bastante diferente, algo tímido e intranquilo al que no le gusta llamar la atención. Sólo tiene un amigo (el ALUMNO 22), discute bastante a menudo con los compañeros y no sabe defenderse. De acuerdo con esta información el alumno presenta un perfil activo.
            En el grupo – clase de 31 alumnos/as se detectan 5 alumnos/as amables, respetuosos y que ayudan a los demás, el/la ALUMN@ 30, las ALUMNAS 4 y 25 y los ALUMNOS 11 y 20.
            El CENTRO en el que trabajo es un Centro de Educación Especial, por lo que las medidas de las que voy a hablar y el protocolo de actuación van a ir dirigidas a este tipo de centros. 
            Es necesario adaptar el caso analizado, entre otras cosas por el número de alumnos por aula, que en nivel del que voy a hablar está en torno a 8. Para adaptarlo, en lugar de centrarme en un aula, lo voy a hacer en todo el nivel, dado que el número de alumnos es similar y además el trabajo entre las diferentes aulas es muy estrecho, realizando varios agrupamientos flexibles a lo largo de la semana en determinadas actividades y talleres.
            Me voy a centrar el último nivel de Educación Básica Obligatoria (EBO). Se trata de alumnos entre los 16 y 18 años con una discapacidad intelectual ligera, con lenguaje oral y autonomía para desplazarse por el centro, establecer vínculos con los compañeros fuera del centro y utilizar las redes sociales. La mayoría de los alumnos, han estado escolarizados en centros ordinarios hasta finalizar la educación primaria, viviendo en muchas ocasiones situaciones de aislamiento durante su escolarización.
En esta etapa se producen cambios profundos tanto a nivel físico como mental. Se deja de ser un niño para convertirse en adolescente una vez que finaliza la pubertad. El adolescente pasa de la dependencia a la búsqueda de libertad, necesitando experiencias sociales e intelectuales para forjar su propia identidad. El grupo de iguales cobra un papel fundamental, de ahí la importancia de fomentar las relaciones adecuadas entre este grupo.
Nos encontramos en un centro de la zona sur de Madrid, con un 35% de inmigración. Los alumnos mayoritariamente manifiestan una actitud ante el aprendizaje muy condicionada por frustraciones constantes durante toda su vida escolar. En lo que se refiere a las relaciones sociales en el centro, en general son positivas aunque están condicionadas por múltiples factores, en el caso del nivel que nos ocupa hay alumnos que no se sienten parte del centro o no quieren pertenecer a él. Muchos conflictos suelen surgir en momentos no estructurados como los recreos o fuera del centro.
            A pesar de las diferencias que pueden existir entre el caso elegido y el centro que he descrito, sí es posible la correspondencia con las premisas principales:
Alumno tímido e intranquilo al que no le gusta llamar la atención y que presenta cierto aislamiento, rechazo y comienza a recibir conductas verbales agresivas. No le suelen insultar o intimidar ni molestar por internet o el móvil y parece ser que nunca ha sido maltratado físicamente.
Voy a planifica mi actuación partiendo de estos datos y adaptándola a un Centro de Educación Especial, tanto a nivel de alumnado como de profesionales y organización.
2. MEDIDA ORGANIZATIVA
            Para estar alerta y trabajar desde la prevención en este claro caso de aislamiento, la medida organizativa que llevaría a cabo para trabajar con este grupo de alumnos, sería el trabajo mediante Aprendizaje Cooperativo de Spencer Khagan.
            Me parece que es una medida adecuada al caso, debido a que en este enfoque se trabaja en grupos heterogéneos de pocos alumnos (entre 4 y 5) con la máxima variabilidad en cuanto a sexo, cultura, rendimiento académico y estatus sociométrico, con el fin de que unos ayuden a otros.
            Con esta metodología, cada miembro es responsable de manera individual de parte de un trabajo final que no puede ser completado a menos que los miembros trabajen juntos; siendo los miembros del grupo, por tanto, interdependientes. Esto nos permite que puedan participar todos los alumnos del grupo.
El trabajo se llevaría a cabo de la siguiente manera: En primer lugar, se divide a los alumnos en equipos de aprendizaje. A continuación se les anima a ayudar a los otros miembros de su equipo en el aprendizaje en la tarea encomendada. Por último, se recompensa por el rendimiento obtenido como consecuencia del trabajo en grupos.
Los  equipos formados, permanecerán estables durante un periodo de tiempo determinado, suficiente para alcanzar éxito, llegando a interiorizar el concepto de "equipo".
Algunos de los objetivos que se pretenden con respecto a la convivencia con este trabajo mediante aprendizaje cooperativo son:
-       Promover las relaciones entre los estudiantes.
-       Aumentar la motivación y la autoestima.
-       Desarrollar habilidades interpersonales y estrategias para resolver conflictos.
-       Promover el respeto por los otros.
-       Fortalecer la habilidad para opinar y escuchar.
-       Permitir, a través de la discusión grupal de los temas estudiados, que los alumnos expliquen con sus palabras lo que han entendido, aclarando y corrigiendo los contenidos aprendidos.
-       Desarrollar la tolerancia, la flexibilidad y la apertura hacia los demás.
-       Desarrollar el compromiso hacia los demás.
-       Ayudar los alumnos desarrollen menos estereotipos y a que aprendan a valorar las diferencias.
-       Brindar el espacio para superar las dificultades que alguien pueda tener en un ambiente de compañerismo y confianza.
Una vez desarrollada la propuesta, es necesario llevar a cabo una evaluación de la misma. La evaluación, debe incluir una evaluación del aprendizaje individual y/o grupal, la evaluación entre los iguales, autoevaluación y evaluación de la práctica docente.
3. PROTOCOLO DE ACTUACIÓN
El caso que nos ocupa, es un caso de detección temprana, con lo que es importante incidir en todas las dinámicas del centro para prevenir el posible acoso.
Es fundamental establecer intervenciones coordinadas desde la CCP, Jefatura de Estudios y/o Departamento de Orientación.
            En el Plan de Convivencia del centro se recogen todas las medidas organizativas. Asimismo, se planifican y diseñan estrategias de prevención e intervención y recogen actividades para el fomento de la convivencia de forma global desde el centro, con los alumnos, con las familias y con los profesionales.
            Dentro del aula, es necesario, en función de sus capacidades, desarrollar y potenciar el grado de responsabilidad, y de compromiso, para así poder aceptar, dentro de un clima de normalidad, las consecuencias de las conductas, y trabajar la resolución de conflictos entre iguales. Se va a realizar tanto mediante un trabajo específico de role playing donde, por ejemplo, se escenifique una situación y se le den soluciones o se escenifiquen estados emocionales diferentes como de manera incidental ante cualquier conflicto que pueda surgir a lo largo de la jornada.
En los talleres de nivel se van a desarrollar actividades adecuadas a las dificultades que se hayan observado, y para establecer relaciones con alumnos distintos a los de su grupo de referencia. Los talleres propuestos son de emociones, habilidades sociales y  teoría de la mente.
A nivel de centro, para potenciar la convivencia entre todos los alumno se van a llevar a cabo diferentes celebraciones: festival de Navidad, día de la paz, carnaval, teatro fin de curso, etc. y actividades interniveles donde los alumnos mayores ayuden a los más pequeños del centro.
            Los tutores del nivel, en este caso maestros de pedagogía terapéutica junto con el maestro de audición y lenguaje así como el Departamento de Orientación del centro serían los responsables de llevar a cabo estas actuaciones así como de hacer su seguimiento y evaluación.
            Para el caso concreto del alumno en riesgo de acoso escolar, además de todas estas medidas preventiva es necesario informar a las familias, tanto a las del alumno en riesgo de acoso como a las de los que le aíslan e insultan. Las familias pueden controlar muchos tipos de comportamientos y actitudes, trabajar la sensibilización hacia el acoso desde el hogar, así como estar alerta de posibles altercados o sucesos.
Asimismo es necesario tomar medidas a nivel organizativo, tanto en los grupos de trabajo como en las entradas y salidas, recreos y comedor.
En el trabajo en el aula con los alumnos del nivel, se va a organizar de tal manera que el alumno no se sienta intimidado por los alumnos que le aíslan y no quede a su vista directamente en el aula. Que esté cerca de su amigo y otros alumnos considerados como amables y respetuosos en el grupo.
Con respecto a la organización de entradas y salidas, es importante que cada alumno sepa dónde acudir y quiénes son sus personas de referencia.
La organización de recreos es fundamental. Hay que establecer zonas de vigilancia para que todos los espacios estén cubiertos, los profesionales deben conocer pautas específicas para seguir con determinados alumnos en este espacio. Además con nuestros alumnos, la realización de un programa de juegos es imprescindible para poder amenizar estos espacios y propiciar un lugar dinámico en el que los alumnos aprendan a jugar, dialogar…
Asimismo, no debemos olvidarnos del programa de comedor. Este espacio, no va a estar atendido por personal docente, por lo que es imprescindible que tanto el personal laboral del centro como el personal de la empresa de comedor conozcan las pautas específicas de actuación y programas individuales de actuación con los alumnos.
Por último, es necesario establecer un plan de evaluación y seguimiento, en el que se consignen todos los datos relevantes respecto a este caso, realizando en las fechas propuestas, de nuevo el sociograma que se hizo al comienzo y valorando los nuevos resultados del grupo.



domingo, 20 de noviembre de 2016

ANÁLISIS DEL CASO 4

Descripción del problema
Nos encontramos ante un grupo de alumnos con una edad media de 15 años. En esta etapa se producen cambios profundos tanto a nivel físico como mental. Se deja de ser un niño para convertirse en adolescente una vez que finaliza la pubertad. El adolescente pasa de la dependencia a la búsqueda de libertad, necesitando experiencias sociales e intelectuales para forjar su propia identidad. El grupo de iguales cobra un papel fundamental, de ahí la importancia de fomentar las relaciones adecuadas entre este grupo.
El caso que nos ocupa cuenta con un total de 31 alumnos/as, de los cuales el 45% son chicas y el 55% chicos.
En general, el grupo se siente a gusto en clase, sin embargo, podemos observar que uno de los alumnos del grupo, presenta cierto aislamiento, con un solo amigo y algunas veces, le rechazan y/o hablan mal.
Situación de la clase y protagonistas
Según la información que se nos proporciona, en general, el grupo se siente bien en su clase y tienen bastantes amigos. Sin embargo, se detectan algunos conflictos entre los compañeros de clase, manifestando que resulta algo difícil estudiar debido a cierta intranquilidad y desorden para dar clase.
Tres compañeros de clase han informado que ALUMNO 3 se encuentra en una situación de riesgo de acoso escolar. No le suelen insultar o intimidar ni molestar por internet o el móvil y parece ser que nunca ha sido maltratado físicamente. Sin embargo sí sufre aislamiento, rechazo y comienza a recibir ciertas conductas verbales agresivas.
Estos 3 testigos manifiestan que el ALUMNO 3, es un alumno bastante diferente, algo tímido e intranquilo al que no le gusta llamar la atención.
Sólo tiene un amigo (el ALUMNO 22), discute bastante a menudo con los compañeros y no sabe defenderse. De acuerdo con esta información el alumno presenta un perfil activo.
            En el grupo – clase de 31 alumnos/as se detectan 5 alumnos/as amables, respetuosos y que ayudan a los demás, el/la ALUMN@ 30, las ALUMNAS 4 y 25 y los ALUMNOS 11 y 20.
Propuesta de intervención
La escuela, como segundo agente socializador, tiene un papel de prevención de los problemas de comportamiento. Uno de los principios de la educación según recoge el artículo 1.k de la LOMCE, es la educación para la prevención de conflictos y la resolución pacífica de los mismos, así como para la no violencia en todos los ámbitos de la vida personal, familiar y social, y en especial en el del acoso escolar.
Para garantizar el cumplimiento de dicho principio en el caso que nos ocupa, es necesario tener en cuenta que el centro ha de revisar y adaptar los distintos documentos de centro.
El Proyecto Educativo de Centro, debe estar actualizado y adaptado a la realidad, marcando especial énfasis en la detección y actuación temprana con los alumnos en riesgo. Será conveniente asimismo incluir principios relacionados con la convivencia, la sociabilidad y las relaciones personales. Tanto el Plan de Atención a la Diversidad, como el Plan de Convivencia y el Plan de Acción Tutorial, deben detallar actuaciones específicas para la prevención de este tipo de conflicto.
Dentro del aula, la primera medida que habría de tomarse, una vez se ha identificado la presente situación de riesgo con el ALUMNO 3, sería una entrevista con él para conocer sus circunstancias, manifestarle nuestro apoyo, abriendo un canal de comunicación. El programa Socieduca proporciona un modelo de entrevista que se puede adaptar y adecuar a las características tanto del aula como del alumno. Es necesario conocer más en profundidad la situación que está viviendo: dónde se dan más habitualmente las situaciones de aislamiento y rechazo, cómo las afronta, etc. Será asimismo necesario conocer su afinidad con cada uno de los/as alumnos prosociales (ALUMNOS 30, 25, 20, 4 y 11) y su relación con su amigo más directo (ALUMNO 22) con el fin de elegir los alumnos ayudantes.
Según los datos, parece que ALUMNO 3, tiene características de activo, por lo que va a resultar conveniente en el momento inicial realizar con él un trabajo en control de la impulsividad y habilidades sociales.
En lo que se refiere al control de la impulsividad, uno de los mejores aliados para ayudar a los alumnos, lo constituyen, los diferentes métodos de relajación. Podemos utilizar la Relajación Progresiva de Jacobson, por ejemplo, que consiste básicamente en aprender a tensar y relajar los distintos grupos musculares del cuerpo, de forma que los alumnos sepan discriminar entre las sensaciones cuando el músculo está tenso y cuando está relajado. Las instrucciones siempre son las mismas, así si trabajamos, por ejemplo el estómago, en el momento de tensión daremos instrucciones para que se meta para dentro aguantando la respiración, y en la distensión soltamos aire y el estómago vuelve a su sitio. 
Se supone que una vez se ha aprendido a discriminar y lo convirtamos en un hábito, estaremos en mejores condiciones para identificar y tratar las diferentes situaciones cotidianas que nos crean ansiedad, tensión o emociones negativas.
Además del trabajo para el control de la impulsividad, será necesario mejorar las habilidades sociales del grupo – clase. Para mejorar la autoestima y las habilidades sociales se puede trabajar desde las tutorías con todos los alumnos, por ejemplo con un material editado por CEPE: ¿Cómo mejorar la autoestima de los alumnos? Habilidades Sociales Simples, de Estudita Martín Hernández. Este material guía el trabajo a través de diferentes unidades didácticas. Algunos ejemplos de unidades son: hacer peticiones (“pedir favores”), rechazar peticiones (“decir no”), o defender los propios derechos.
Resulta importante realizar este trabajo tanto en el control de la impulsividad, como en el refuerzo de la autoestima y habilidades sociales a nivel de aula, ya que va a resultar asimismo conveniente para los alumnos acosadores. Es necesario reforzar en estos alumnos el reconocimiento de sus propias emociones, la empatía con los sentimientos de los demás y el control de la ira y el enfado.
Una vez que el trabajo a nivel emocional está funcionando con los alumnos se puede poner en marcha un programa de ayuda entre iguales. Para ello, nos basaremos en la entrevista con el ALUMNO 3 para elegir dos alumnos ayudantes. Uno de ellos ha de tener fuerza social en el grupo y el otro habría de ser el que más afinidad tenga con el alumno objeto del caso, aunque con menos fuerza social, que probablemente, según el sociograma que se nos presenta sea el ALUMNO 22. Ambos alumnos ayudantes serán los encargados de acompañar y atender a ALUMNO 3. Tener una buena compañía, fortalecerá al alumno, dificultando el acoso.
Otra de las medidas a tomar podría ser la reorganización del aula, lo que va a reforzar la intervención. Habremos de tener en cuenta que ALUMNO 3 se siente cerca de los alumnos ayudantes y alejado los que le molestan, donde no le puedan ver, proporcionando de este modo una mayor seguridad al alumno del caso.
En lo que a la intervención con la familia se refiere, será necesario informarles del problema y obtener información sobre su percepción del problema. Habremos de coordinarnos con ellos para ver qué resultado está teniendo la intervención fuera del ámbito escolar.  Podemos animarles además, a que potencien el trabajo en relajación con el alumno y la realización de alguna actividad extraescolar. Esta pronta activación que se describe en el ALUMNO 3, puede ser especialmente útil si se canaliza en forma de actividades reguladas. Por ejemplo, en cualquier actividad deportiva, los chicos impulsivos pueden beneficiarse si aprenden a canalizar esta activación para potenciar sus destrezas.  
Seguimiento del caso
Una vez se han puesto en marcha todas las medidas propuestas, será necesario realizar una evaluación del progreso de las mismas. Incorporaremos dicha evaluación al proceso, de manera que sea posible disponer de información continua y significativa para conocer la situación, formar juicios de valor con respecto a ella y tomar decisiones adecuadas para proseguir con el trabajo para la prevención del acoso escolar, mejorándolo progresivamente.
Será necesario que todos los profesores implicados en la intervención realicen una observación sistemática tanto en el aula como en los momentos menos estructurados, como el patio, de las interacciones de los alumnos.
Del mismo modo, será necesario tener más entrevistas con el ALUMNO 3 y su familia dentro del clima de apoyo y confianza que habremos creado. Con los alumnos ayudantes llevaremos a cabo una revisión semanal sobre sobre la evolución del caso. Algunos de los aspectos que conviene evaluar son si ha mejorado la impulsividad del ALUMNO 3, si se siente más seguro en el grupo, si han disminuido las discusiones con sus compañeros, etc. También será importante tener en cuenta cómo se sienten en su papel los alumnos ayudantes de manera que podamos incorporar de forma inmediata cualquier ajuste o modificación de las medidas tomadas.